BQ

En este mes de noviembre el Cuarteto Brodsky regresa al país para presentarse en el marco del Festival de Música de Morelia e Instrumenta. La gira tocará además el Distrito Federal y León. Han pasado algunos años desde su más reciente visita. En una breve charla, sus integrantes compartieron con Clásica México sus impresiones sobre este nuevo encuentro con nuestra escena.

ES: Después de más 40 años de carrera, ¿cómo mantienen la curiosidad y el deseo de explorar más música?

BQ: Un repertorio insuperable, colegas inspiradores, una vida increíble y variada. ¿Por qué parar?

 ES: A lo largo de su carrera han interpretado los ciclos de cuartetos de Beethoven, Schubert o Bártok,  pero parece que la integral de Shostakóvich es especialmente apreciada y ligada a su nombre. ¿Qué les significa a ustedes haberla abordado?

 BQ: Este es sin duda el más grande de todos los viajes musicales que hemos realizado. Nada se compara a la naturaleza personal de estos “diarios”. Nos sentimos muy privilegiados de haber contribuido, durante los últimos 40 años, a dirigir la atención del público a la integral de Shostakóvich.

ES: Con frecuencia se habla de que la industria de la grabación está en crisis. Ustedes siguen apostandomucho a grabar . De hecho, hace un par de años firmaron un contrato en exclusividad con Chandos. ¿Cuál es su principal motivación para continuar con estos registros?

 BQ: Es nuestro legado. La gente sólo puede hablar de los conciertos durante un período finito pero las grabaciones perduran para siempre.

ES: Hay ensambles que se especializan en determinado periodo histórico o en unos cuantos compositores. Ustedes deben tener uno de los repertorios más amplios que un cuarteto de cuerdas pueda interpretar. ¿Por qué esta búsqueda tan amplia?

BQ: Tocamos la música que nos gusta, sin importar de dónde viene, y esperamos que nuestro público la disfrute mucho. Limitarse musicalmente uno mismo es un anatema para nosotros. Nos especializamos en el disfrute.

 ES: Hablando de un repertorio tan extenso, también han trabajado con artistas de la escena de la música pop como Bjork y Elvis Costello. ¿Este acercamiento busca atraer nuevos públicos? ¿Quizá gente más joven?

 BQ: De hecho nos acerca, pero nuestra aproximación a estas colaboraciones es tan seria como si interpretáramos un ciclo de Beethoven. Estos son momentos importantes en nuestra educación musical y viaje espiritual.

ES: Recientemente hemos leído sobre distintas orquestas y casas de ópera apoyadas por el Estado o patronatos que han sufrido dificultades económicas o incluso han cerrado. ¿Es más difícil tratar de mantener vivo un cuarteto de cuerdas que en 1972?

BQ: Un cuarteto de cuerdas siempre ha sido una bestia muy difícil de domar. Financieramente,  somos como una musaraña y en cuanto a nuestra convivencia y relaciones somos como un oso pardo y un gran oso polar.

ES: En este su regreso a México, ¿qué puede esperar el público que asistirá sus conciertos?

BQ: Estamos tan ansiosos por presentar este programa.  Podría decirse que ofreceremos dos de las más grandes obras de dos de los más grandes compositores: el Cuarteto de cuerdas nº. 5 de Béla Bartók y el Cuarteto de cuerdas en do sostenido menor, op. 131 de Beethoven). Afortunado el público y afortunados nosotros.

ES: Después de 4 décadas de carrera qué le falta por hacer al Brodsky Quartet.

BQ: Mejorar cada día.

ES: ¿Qué le diría a los jóvenes que justo ahora se reúnen para tocar informalmente en sus casas como hacían Jacqueline Thomas e Ian Belton con los miembros originales en 1972?

 BQ: Sigan sus sueños.